domingo, 26 de agosto de 2012

Restaurando la bici (VII): Prueba de carretera

Con todo el montaje de la bicicleta finalizado he salido a probar la bicicleta a la carretera. Como no era cuestión de quedarse tirado a dos horas andando de casa y tener que volver empujando la bici, en el peor de los casos, me he ido en un principio al velódromo a dar unas vueltas, con la bolsa debajo del sillín repleta de herramientas.

Después de ocho vueltas por el circuito y un par de ajustes en el desviador trasero, que no subía al piñón grande, he salido a calle a circular hasta un total de 18 Km.

En general la bicicleta ha funcionado bien. Las sensaciones sobre ella han sido de inseguridad, pero supongo que ha sido debido a dos motivos: primero a la posición sobre la bicicleta, diferente a la que se lleva sobre una de montaña (llevo más de 25 años sin subirme a una de carretera) y, segundo, por los pedales con rastrales. Me costaba mucho meter los pies en ellos y ya estoy acostumbrado a los automáticos.

Por otro lado me ha costado menos pedalear. Si bien no he cambiado al plato grande, por el problema comentado en la anterior entrada sobre el roce y la posible salida de cadena hasta que los cambie y porque tampoco he tenido necesidad, en los repechos que he subido me he encontrado más cómodo y subido más ligero que con la MTB. Hay que tener en cuenta que la bicicleta de carretera, aunque tiene 40 años, pesa menos que la de montaña.

He tenido que ajustar de nuevo la posición del freno delantero. Las dos zapatas no actuaban a la par sobre la rueda.

Al margen de esto, todo lo demás correcto, así que dentro de unas horas me iré a dar un paseo más largo con la bicicleta.

No he hecho fotos a la bici hoy y como no me gusta dejar las entradas con texto nada más, pongo una imagen de lo que he utilizado para recuperar fuerzas después del paseo ;-)

Alimento del ciclista ;-)
Recuperando fuerzas

Espero que la próxima entrada sobre la restauración de la bici sea la última, para explicar el cambio de los platos y las bielas (que hará el mecánico de la tienda) y poner la tabla con lo que ha costado en euros dejarla para rodar con ella.

Restaurando la bici (VI): Sillín, cambios y otras hierbas

Ya está llegando el final del trabajo con la bicicleta. Queda por montar: el sillín; el velocímetro; los desviadores; la cadena; los pedales SPD y el soporte del bidón de agua y la bomba.

Comienzo con el sillín. Al final he cambiado de idea y he comprado otro modelo que no tenía previsto: un Selle Italia Randonneur. La misma marca pero con hendidura anti-prostática. Además está hecho de piel contra material sintético del inicial. También he comprado la sujeción del sillín a la tija, la que tenía estaba oxidada y la he desechado. Me ha costado el sillín 47,95€ (3 ó 4 euros más caros) y  la sujeción 4,95€. Como pega no he encontrado el sillín en color blanco y lo he comprado negro.

Sillín bicicleta
Sillín Selle Italia

El montaje del sillín es muy sencillo, solo hay que apretar una tuerca del 13. Otra cosa es su ajuste a nuestra medida y comodidad. La superficie debe ir paralela al suelo, totalmente horizontal y debemos ajustar tanto su altura como su desplazamiento horizontal (hacia delante o hacia atrás).

Para el ajuste horizontal he utilizado un nivel. Para la altura hay varios trucos, yo me he sentado en sillín de la bicicleta y, apoyando el talón del pie en el pedal, he estirado la pierna hasta la posición más alejada (este truco me lo contó Javier) y para el desplazamiento delante/atrás de momento lo he dejado en la posición que me encuentro cómodo, pero según monte necesitará ajustes.

Sillín Selle Italia
Sillín Selle Italia

El velocímetro no tiene truco alguno. He comprado el más barato de Decathlon (DC4S 10€), es el mismo que llevo en la MTB y ambos adolecen del mismo problema: si configuras el velocímetro con las medidas de la tabla que viene en las instrucciones marca un 10% más, aproximadamente, de la distancia que recorres.

Velocímetro o cuenta kilómetros.

Para instalar el velocímetro en la bicicleta no hay más que colocar el sensor en la horquilla delantera y el imán en un radio de la rueda, haciendo que, cuando coincidan con cada giro, su distancia sea aproximadamente de medio centímetro. Luego se lleva el cable, sujetándolo con abrazaderas, por la horquilla hasta el manillar y ahí se coloca el soporte, en el lugar que menos nos estorbe para apoyar las manos y que tenga buena visibilidad, sujetándolo también con abrazaderas de plástico.

Sensores del cuenta kilómetros
Sensores del velocímetro.

Los pedales automáticos no los he podido montar. Tienen un paso de rosca diferente al que llevan las bielas. Como las tendré que cambiar, lo cuento más adelante, se eliminará esta circunstancia.

Respecto al soporte del portabidón y de la bomba el problema es que el cuadro no tiene perforados los orificios para fijar aquellos con tornillos. He comprado un soporte de goma con dos abrazaderas pero la verdad es que es bastante malo. Este soporte se fija al tubo del cuadro y ofrece las roscas para atornillar los soportes.

Sujección del porta-bidón
Sujección del porta-bidón y bomba

He dejado los cambios para el final porque surgieron problemas serios. No voy a contar paso a paso como se ajustan, yo seguí estos dos tutoriales y me bastó: amigosdelciclismo y mountainbikeymas.

El cambio trasero lo monté sin mayor problema y solo lleva funda desde la maneta hasta la parte delantera del cuadro y desde la trasera hasta el desviador. El resto del cable va al aire. Tiene un giro complicado en la parte del pedalier, donde una pieza tubular metálica fijada por una abrazadera guía al cable para que haga la curva. El ajuste del tope interior y exterior fue sencillo, pero la tensión del cable fue un poco complicada pero después de unas cuantas pruebas subía y bajaba por los cinco piñones correctamente.

El desviador delantero es el que ha dado problemas: los platos están doblados y tengo que cambiarlos, junto a las bielas. Por esta desviación la cadena roza en el desviador delantero al colocar la cadena en el plato grande.

La instalación del desviador en sí es un poco más complicada porque está adaptado, es decir, no es original de la bicicleta. Para que el cable llegue por debajo del pedalier hasta el desviador hay un trozo de funda que hace ese giro, y va solo sujeto por la tensión del cable y con un extremo apoyado en una abrazadera.


Cable del desviador delantero
Cable del desviador delantero

El ajuste correcto no se puede hacer por la desviación de los platos. Así que en lugar de paralelo a los platos lo he tenido que poner un poco virado respecto a los mismos. Con esto y "tacto" en la palanca del cambio he conseguido que no rocen. Pero a cambio me arriesgo a que si se me va la mano al cambiar al plato grande se salga la cadena. Desde luego esto es un apaño de urgencia, la solución es cambiar los platos.

He bajado la bicicleta a la tienda para que me busquen unos platos y unas bielas, ya de paso con menos dientes que los que tiene la bici (52/46) que son para gente con buenas piernas. Al final llevo gastados unos 180€ y el gasto se va a disparar algo más del tope que me había marcado de 225€.

sábado, 25 de agosto de 2012

viernes, 24 de agosto de 2012

La bici sale a tomar el Sol.

A falta de escribir la entrada referente al montaje de los cambios, sillín y algún detalle más, la bicicleta ya está prácticamente terminada y no he podido esperar a poner una foto.

Bicicleta Otero restaurada
La bicicleta casi finalizada.

Aprovecho para dedicar la bici a Javier, que le han operado hoy del brazo después de caerse con la bici. Para que se recupere pronto y vuelva a dar guerra con la bicicleta por las carreteras. Y, claro, a Ludi que aguanta todas mis tonterías y caprichos.

jueves, 23 de agosto de 2012

Restaurando la bici (V): Montando los frenos.

Después de las vacaciones retomo la restauración de la bicicleta, hoy toca montar los frenos. Ya tengo todas las piezas que, creo, necesitaré, a falta del sillín, que compraré en breve. Aunque esto no me preocupa, en el peor de los casos utilizaré el sillín de la MTB para probar la bicicleta.

Lo primero que he hecho ha sido desmontar las manetas de los frenos que voy a sustituir por su mal estado. Para ello solo hay que aflojar un tornillo que queda descubierto al accionar a tope la maneta y que aumenta o disminuye la presión de una abrazadera sobre el tubo del manillar. Una vez que la abrazadera queda aflojada se puede deslizar la maneta a lo largo del manillar sin ningún problema.

Desmontar las manetas de frenos
Tornillo de apriete de las manetas

A continuación he limpiado el manillar de los restos de goma que tenía adheridos del antiguo grip. Nada más he utilizado alcohol de 96º (el habitual de farmacia) y papel de cocina.

Limpieza del manillar de bicicleta
Diferencia entre un lado y otro del manillar
(antes y después de limpiar)

El montaje de las manetas nuevas, unas Tektro RL-340 es muy sencillo. Solo hay que hacer las operaciones inversas al desmontaje: introducir la maneta por el manillar hasta su posición y después, con la maneta accionada, apretar un tornillo allen con una llave de 5 mm. hasta que queden debidamente fijadas. Hay que tener cuidado porque cada maneta pertenece a una mano concreta. Las que traía la bicicleta se podían montar en cualquier mano. Estas manetas sacan el cable por un lateral, en lugar de por arriba como las antiguas.

Manetas de freno
Manetas de freno instaladas con el cable de freno que irá
debajo del grip

Las pinzas de freno, Super Olimpic/66, que ya había desmontado para su limpieza y para que no estorbaran al pintar el cuadro, se montan con un tornillo y una tuerca del 10 sobre la horquilla delantera y la trasera. Se engrasan los muelles y los tornillos que ejercen de eje y se montan las zapatas. Hay que tener cuidado en ajustar bien las zapatas para que no rocen en la cubierta y que presionen en la frenada únicamente sobre el metal de la llanta. También, en el caso de las que yo he comprado, llevan posición. Cuidado con montarlas al contrario.

Pinza de freno Super Olimpic 66
Pinza de freno Super Olimpic 66

Los cables también hay que engrasarlos. Para ello nada más sencillo que echar una gota de aceite de bicicleta en el interior de la funda del cable. Al pasar el cable se engrasará solo e irá suave. Para evitar que se mueva y facilitar la colocación del grip se fija el cable al manillar con un poco de cinta.

Tanto la funda como el cable no vienen con las medidas exactas que necesitamos, suelen ser de dos metros. Para cortar los cables y las fundas a la medida precisa podemos utilizar los viejos como guía o, según instalamos, cortar lo necesario que es lo que he hecho yo, ya que al no seguir el mismo recorrido por la salida de las maneras la longitud no era la misma. No olvidemos poner los terminales de las fundas.

El cable del freno trasero recorre la parte superior del tubo horizontal del cuadro, sujeto con dos abrazaderas. Mi idea era pintar estas abrazaderas de blanco, para que conjuntase con los detalles pintados en las horquillas y el grip, pero cambié de idea y los limpié y dejé cromados.

Una vez montado todo hay que ajustar la tensión del cable. Las manetas llevan un pasador que podemos colocar en dos posiciones para que el cable tense más o menos. No es una regulación muy precisa. Por la parte de las pinzas un tornillo con un orificio para pasar el cable que apretaremos una vez ajustado el cable adecuadamente. Una vez hecho esto poner el terminal al cable de acero y apretar con unas tenazas para que no se deshilache.

Para finalizar he colocado el grip del manillar. Esta tarea aunque no es complicada es tediosa y hay que hacerla con paciencia y cuidado para que quede bien. Os dejo el vídeo que he seguido yo para hacer el trabajo.


Y un par de fotos de como ha quedado todo ya montado.

Detalle del manillar con el grip
Detalle del manillar

Visión general de la bicicleta
Vista de la bici con los frenos montados

Ya queda poco para terminar. La próxima será colocar los desviadores, sus palancas y la cadena y ajustarlos. Montar el sillín y salir a probar la bicicleta. Tengo bastantes ganas de salir con ella a la carretera.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Lecturas: Plomo en los bolsillos (Ander Izaguirre)

Plomo en los bolsillos

Plomo en los bolsillos, de Ander Izagirre (2012, Ed. Libros del K.O.) es, "simplemente", la historia del Tour de Francia desde sus inicios en el año 1903 hasta la actualidad.

El libro fluye alrededor de anécdotas y estructurado usando las épocas de dominio de los ciclistas más destacados. Nos ofrece un recorrido ameno y divertido desde las primeras ediciones del Tour, con sus etapas de más de cuatrocientos kilómetros y la "exploración" de los Pirineos, hasta la época actual con los vencedores de despacho y las cacerías montadas para luchar contra el dopaje.

A lo largo de sus 228 páginas sufriremos y disfrutaremos con cada pedalada que dan Coppi, Anquetil, Delgado, Hinault, Armstrong, Indurain o Mercx. Con cada pique, duelo, muestra de solidaridad o traición entre ellos.

Plomo en los bolsillos es un libro que se lee con agilidad, gracias a la redacción directa de su autor, que no rebusca palabras ni se pierde en describir las briznas de hierba de la cuneta de la carretera. Es una lectura desenfadada, ideal para un par de tardes de fin de semana, que gustará mucho a los amantes del ciclismo.

El último capítulo del libro: "Así dejé el ciclismo" está disponible en el blog de Ander. No destripa nada, pasarás un buen rato y echarás unas carcajadas leyéndolo.

Plomo en los bolsillos se puede adquirir en formato .epub por 5,99€ y en papel por 14,90€ en la página de la editorial y también está disponible para Kindle en Amazon por 6,17€

martes, 7 de agosto de 2012

Restaurando la bici (IV): Comenzando a montar

Ayer bajé a la tienda de bicicletas a recoger las manetas de freno y las cubiertas que dejé encargadas la semana pasada. También he comprado tres cámaras a 3,10€ cada unidad (me gusta llevar una de repuesto cuando salgo, además del kit de parches).

Manetas de freno bicicleta de carretera
Las manetas de freno nuevas. El cable no sale por arriba,
 haciendo el típico "churro" de las bicis clásicas, e irá por
debajo de la cinta del manillar, pero quedarán bien.

Ya de paso he dejado encargada una cadena nueva, que por 8€ que me va a costar voy a ir más tranquilo y funda de cable de color blanco, para los frenos y los cambios. Tal como está pintada la bici queda mejor blanco que negro.

El rato que he estado con la bici hoy me he dedicado a quitar el encintado que tenía para la pintura, aprovechando que ya estaba bien seca, y a montar las cubiertas en las llantas y colocar las ruedas en la bicicleta.

Restaurando la bicicleta: montando las ruedas
Las ruedas montadas en la bicicleta. Quedarían mejor con
el perfil blanco, pero tal como son las Classic están bien.

El cambio de cubiertas no tiene mayor secreto y la única herramienta necesaria es un juego de desmontables, además de la bomba para el hinchado:
  • Se retira la cubierta y la cámara vieja.
  • Luego se monta la cubierta nueva, introduciendo un lateral en la llanta.
  • A continuación se introduce la cámara en la cubierta haciendo coincidir la válvula de la cámara en el orificio de la llanta y se sujeta con la tuerca que viene para esa función.
  • Se hincha ligeramente para que al introducir el otro lateral de la cubierta en la llanta no se pellizque la cámara.
  • Y por último introducimos el lateral de la cubierta que estaba sin fijar a la llanta.

Es más complicado explicarlo que hacerlo. Os dejo un par de vídeos sobre le tema:

Montaje de la cubierta.

Para montar la rueda delantera en la bicicleta no he tenido mayor problema. Simplemente apretándola "como ha caído" en los alojamientos del cuadro para el eje ha quedado prácticamente alineada.

Con la rueda trasera ha sido otro cantar. Para centrar la rueda en sus alojamientos lleva dos vástagos, que se aprietan o se aflojan y con esta acción se regula el centrado de la rueda. Esto va con ensayo y error hasta que consigues dejar la rueda centrada. Así que regulas los vástagos, montas la rueda, pruebas, si no está bien se saca la rueda, ajuste, y otra vez a empezar.

Detalle vástago de ajuste de las ruedas
En la foto se aprecia el vástago de centrado.

Los desarrollos de la bicicleta me da que son bastante fuertes: En los platos llevo un 46/52 y en los piñones 13/14/18/22/24 Veremos como los muevo...

En Amigosdelciclismo.com tienen unas tablas de desarrollos bastante majas.

Siguiente etapa dentro de diez días o así. Mientras, y de regalo, os dejo un vídeo de Rubén pintando el cuadro.



Disclaimer: la máscara y las gafas se las quitó para salir guapo en el vídeo :-)

Fotografía: Bicicleta de madera en Brujas

Hace unos años, en un viaje por Bélgica, vi esta curiosa bicicleta con ruedas de madera "aparcada" frente a una tienda en la ciudad de Brujas.

Bicicleta de madera en Brujas

lunes, 6 de agosto de 2012

Montar en bicicleta con calor

Con el calor de esta época del año es bueno leer los consejos "Pedalear con calor" que han escrito en el blog Rodadas.net sobre la hidratación montando en bicicleta.

Curioso cuanto menos el truco de meter la botella de agua en un calcetín mojado para mantenerla fresca. Yo meto el día anterior la botella llena de agua en un 75% más o menos en el congelador y cuando la voy a usar la completo con agua fría, y lo que aguante.

Foto tomada de Rodadas.net

sábado, 4 de agosto de 2012

Restaurando la bici (III): Lijando y pintando

Hoy ha tocado sesión de chapa y pintura con la bicicleta.

Una vez limpia la bicicleta se hizo evidente que necesitaba una mano de pintura y sanear un par de puntos del cuadro que tenían óxido.

Como yo de pintura voy flojo, le he tomado la palabra a Rubén, que se ofreció a ayudarme con esa parte del trabajo de restauración, y nos hemos puesto a ello.

Después de retirar de la bicicleta todos los componentes, a excepción de las bielas y platos, hemos lijado parte del cuadro con la ayuda de un taladro y un cepillo de alambre. Lo cierto es que solo hemos lijado las partes que tenían óxido o en las que la pintura que tenía estaba levantada o en mal estado, con la idea de pintar encima de la anterior y de esta manera utilizarla como base y ahorrarnos utilizar una imprimación.

Un rato de encintado con cinta de carrocero y algo de celo para proteger todo lo que no queríamos manchar (bielas, partes metalizadas, etc.) y queda listo para pintar.

El cuadro de la bicicleta lijado y encintado listo para pintar

Para pintar hemos utilizado pintura en spray de la marca propia de una conocida gran superficie de bricolaje. Con un bote de 400 ml. habría sido suficiente para todo el cuadro, pero mi idea era decorar  en dos tonos, sin tener muy clara la forma de combinarlos. Antes de entrar en la tienda tenía pensado que los colores serían azul como color principal y blanco para determinadas partes, pero el azul me ha parecido algo apagado y oscuro y al final me he decidido por un color rojo brillante.

Después de colgar el cuadro de una viga para poder trabajar a gusto, hemos pintado todo el cuadro de rojo, dejado secar mientras pasábamos a repostar el estómago, y después aplicado el color blanco en la zona de las ruedas para darle un detalle que rompiera la uniformidad del cuadro y que le ha dado un toque muy "Atlético" :-), quedando fundido con el rojo en un difuminado que ha quedado bonito.

El cuadro una vez pintado, todavía no está seco,
por eso se aprecian zonas con más o menos brillo

El material para pintar me ha salido por 20€, incluyendo los dos botes, a 7€ por unidad, cinta de carrocero y lijas, que al final casi no hemos utilizado gracias al cepillo metálico del taladro. Cuando termine la restauración haré una tabla con lo que ha costado al final y si hay desviaciones respecto al presupuesto inicial, aunque creo que puedo aventurar que, como mucho, se me va a disparar 20€ ó 30€ sobre el presupuesto mínimo.

A caballo pasado, después de pintar, los dos hemos coincidido en que habría sido mejor retirar toda la pintura vieja del cuadro, pero aún así ha quedado bastante bien.

Voy a dejar secar el cuadro hasta el domingo o el lunes y después quitaré la cinta. No tengo prisa porque hasta el lunes no me traen las piezas que tengo encargadas en la tienda para empezar a montar y así me aseguro que no se levanta la pintura al retirar la cinta.

El cuadro, en mi opinión, ha quedado mucho mejor que estaba y bastante mejor de lo que yo esperaba antes de empezar a trabajar en él.

Agradecer a Rubén el trabajo que ha hecho durante más de ocho horas, ya que todos los "hemos" que he escrito anteriormente se traducen en él pintando y lijando y yo sujetando bici y recogiendo los excedentes de pintura en mi cuerpo. Además de regalarme la bici ha trabajado mucho en ella :-)

El pintor y su obra

viernes, 3 de agosto de 2012

Restaurando la bici (II): Limpieza

Hoy ha tocado limpieza de la bicicleta. Para ello primero he retirado todos los componentes que voy a sustituir: cables, fundas, las abrazaderas de los cables, las zapatas y el sillín. Luego me he llevado la bicicleta a un lavado con pistola a presión de coches (sí, ya sé que no se debe dar con esas pistolas a presión) y, cuatro euros de agua después, algunas partes brillaban y todo.

La bicicleta después del lavado

Hay zonas que tengo que limpiar con algún producto para quitar la grasa y frotar un poco pero, en general, ha quedado mucho mejor de lo que auguraba su aspecto inicial.

Después de la limpieza la de cal y la de arena. El freno delantero, que estaba agarrotado, funciona correctamente una vez limpia la suciedad que acumulaba. Así que por ahí no hay incremento en el presupuesto. Pero la maneta de freno que está oxidada hay que sustituirla. La parte oxidada no deja trabajar al tensor del cable y me da la impresión de que en una frenada puede partirse. Así que, por 23€ que cuesta la pareja de manetas, no voy a ir intranquilo por si se rompe en plena frenada.

Después de la limpieza he visitado una tienda de bicicletas que han abierto hace poco cerca de mi casa y he dejado encargadas las dos cubiertas y las manetas. Las cubiertas van a ser unas Michelin Dynamic Classic, no son las mejores pero tampoco las más caras y además tienen un aspecto retro que va a quedar muy bien con el conjunto. Cuestan unos 13€ cada cubierta más la cámara, que será sobre los 4€ por unidad. Ya de paso he comprado los cables para los desviadores a 2€ cada uno.

Por cierto, menuda diferencia de trato, a positivo, de la persona que me ha atendido respecto a grandes superficies como Decathlon. Se ha ganado un cliente.

Siguiente capítulo: lijado y pintura, que se hace inevitable.

jueves, 2 de agosto de 2012

Restaurando la bici (I): ¿Cuánto dinero me voy a gastar?

Restauración de una bicicleta de carretera
Para mi es primordial, a la hora de restaurar la bicicleta, saber cuánto dinero voy a tener que invertir para comprar los componentes que sean necesarios.

Hay que cambiar seguro los cuatro cables y fundas de frenos y desviadores; las pastillas de los frenos; las dos cubiertas; la cinta del manillar y el sillín.

La idea es no comprar los componentes más baratos pero tampoco los más caros del mercado. En esto, como en todo, hay una variedad de precios y calidades tan amplia que puedo tardar más en elegir que en hacer el trabajo.

También aprovecharé algunas cosas de la Mountain Bike, como los pedales con enganche automático que tengo, la bomba o la bolsa de herramientas (que iré alternando de una a otra).

Con este criterio me sale el siguiente presupuesto estimado (precios aproximados):

Presupuesto de componentes:
Sillín
35€
Cubiertas (2)
30€
Cables de frenos, fundas y terminales
20€
Zapatas de frenos (2 juegos)
12€
Cinta de manillar
6€
Porta bidón
6€
Velocímetro
10€
Total:
119€

Además del listado anterior, hay un par de piezas que es posible que toque cambiar: una de las manetas de freno tiene una parte con óxido y es posible que me obligue a su sustitución lo que incrementará en unos 30€ el presupuesto. La pinza de freno delantera está agarrotada. Confío que después de una buena limpieza y engrasado quede operativa, en caso contrario, otro pellizco más al bolsillo.


En un principio la idea es no pintar el cuadro pese a que la pintura original, un azul bonito según me dijeron, fue sustituida por un peculiar rojo bombero aplicado a brocha. En cualquier caso, y antes de proceder a limpiar la bicicleta a fondo, he apreciado alguna que otra zona con óxido que puede hacer necesario trabajar bien con la lija. En el momento en que la bicicleta esté libre de polvo y grasa veré si es necesario y en cualquier caso incrementará el coste con la pintura.

Resumiendo: el coste de restaurar la bicicleta oscila en una horquilla que va desde unos 120€ hasta los 225€ si me toca pintar, cambiar freno delantero y manetas.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Aspirante a ciclista dominguero.

Miguel con la bicicleta de montaña
Miguel y la bicicleta de montaña
Como reza el título de este texto y también el encabezado del blog, no soy más que un aspirante a ciclista dominguero.

Hace un año o poco más me compré una bicicleta de montaña con la idea de salir por los caminos alrededor de mi lugar de residencia con relativa frecuencia y hacer algo de ejercicio.

Durante este año no he hecho más que setecientos kilómetros con la Rockrider 5.1, poca cosa para cualquier persona que se dedique a practicar el ciclismo con cierta frecuencia. La verdad es que me he cansado un poco de la tierra de los caminos, me gusta más la carretera.

La idea de empezar este blog, uno entre tantos, es para ir documentando la restauración de una bicicleta de carretera que me regaló mi amigo Rubén y que fue comprada por su padre hace más de cuarenta años. Lógicamente para después utilizarla.

También iré colgando las rutas que voy haciendo o que ya he hecho, fotos que voy tomando y todo lo que se me ocurra que tenga relación con la bicicleta.

La bicicleta de carretera, con los mismos años que yo más o menos, lista para empezar a restaurarla.
Lista para empezar a trabajar en ella