sábado, 4 de agosto de 2012

Restaurando la bici (III): Lijando y pintando

Hoy ha tocado sesión de chapa y pintura con la bicicleta.

Una vez limpia la bicicleta se hizo evidente que necesitaba una mano de pintura y sanear un par de puntos del cuadro que tenían óxido.

Como yo de pintura voy flojo, le he tomado la palabra a Rubén, que se ofreció a ayudarme con esa parte del trabajo de restauración, y nos hemos puesto a ello.

Después de retirar de la bicicleta todos los componentes, a excepción de las bielas y platos, hemos lijado parte del cuadro con la ayuda de un taladro y un cepillo de alambre. Lo cierto es que solo hemos lijado las partes que tenían óxido o en las que la pintura que tenía estaba levantada o en mal estado, con la idea de pintar encima de la anterior y de esta manera utilizarla como base y ahorrarnos utilizar una imprimación.

Un rato de encintado con cinta de carrocero y algo de celo para proteger todo lo que no queríamos manchar (bielas, partes metalizadas, etc.) y queda listo para pintar.

El cuadro de la bicicleta lijado y encintado listo para pintar

Para pintar hemos utilizado pintura en spray de la marca propia de una conocida gran superficie de bricolaje. Con un bote de 400 ml. habría sido suficiente para todo el cuadro, pero mi idea era decorar  en dos tonos, sin tener muy clara la forma de combinarlos. Antes de entrar en la tienda tenía pensado que los colores serían azul como color principal y blanco para determinadas partes, pero el azul me ha parecido algo apagado y oscuro y al final me he decidido por un color rojo brillante.

Después de colgar el cuadro de una viga para poder trabajar a gusto, hemos pintado todo el cuadro de rojo, dejado secar mientras pasábamos a repostar el estómago, y después aplicado el color blanco en la zona de las ruedas para darle un detalle que rompiera la uniformidad del cuadro y que le ha dado un toque muy "Atlético" :-), quedando fundido con el rojo en un difuminado que ha quedado bonito.

El cuadro una vez pintado, todavía no está seco,
por eso se aprecian zonas con más o menos brillo

El material para pintar me ha salido por 20€, incluyendo los dos botes, a 7€ por unidad, cinta de carrocero y lijas, que al final casi no hemos utilizado gracias al cepillo metálico del taladro. Cuando termine la restauración haré una tabla con lo que ha costado al final y si hay desviaciones respecto al presupuesto inicial, aunque creo que puedo aventurar que, como mucho, se me va a disparar 20€ ó 30€ sobre el presupuesto mínimo.

A caballo pasado, después de pintar, los dos hemos coincidido en que habría sido mejor retirar toda la pintura vieja del cuadro, pero aún así ha quedado bastante bien.

Voy a dejar secar el cuadro hasta el domingo o el lunes y después quitaré la cinta. No tengo prisa porque hasta el lunes no me traen las piezas que tengo encargadas en la tienda para empezar a montar y así me aseguro que no se levanta la pintura al retirar la cinta.

El cuadro, en mi opinión, ha quedado mucho mejor que estaba y bastante mejor de lo que yo esperaba antes de empezar a trabajar en él.

Agradecer a Rubén el trabajo que ha hecho durante más de ocho horas, ya que todos los "hemos" que he escrito anteriormente se traducen en él pintando y lijando y yo sujetando bici y recogiendo los excedentes de pintura en mi cuerpo. Además de regalarme la bici ha trabajado mucho en ella :-)

El pintor y su obra